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Boletín Informativo
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Dinero
Electrónico
Considerando el
término dinero electrónico como el medio físico de pago, existen diversas opciones,
cada una de ellas con variaciones en su implementación: Tarjetas prepagadas (valor
almacenado), efectivo digital (sobre tarjeta inteligente o red), cheques electrónicos,
tarjetas crédito o débito en redes digitales (incluyendo Internet), transacciones EDI
para cruce de cuentas/bienes a través de redes, y algunas más sofisticadas como cuentas
electrónicas en línea, para televisión interactiva o actualización remota de
billeteras electrónicas (de bolsillo).
Estas
posibilidades son realidades tecnológicas en proceso de incorporación a los hábitos
sociales y reglas económicas de las comunidades donde se implantan; algunas de ellas
prevalecerán como esquemas universales según sea su aceptación y las habilidades de
mercadeo de quienes las promuevan. Lo cierto es que en este proceso de universalización,
los proveedores de estos productos y/o servicios deben hacer concesiones mutuas, dadas las
exigencias de estandarización que plantea el intercambio propio de la actividad comercial
y la uniformidad requerida para expandir el mercado. Si esto no sucede, se tendrán
comunidades cerradas tecnológicamente y con una limitación artificial para ejercer
libremente el objetivo final: la actividad comercial.
Cada
forma de dinero electrónico ofrece nuevos beneficios y plantea retos de manejo
diferentes. Hagamos un corto análisis sobre estos aspectos:
Ventajas
- Disponibilidad.
El dinero electrónico está disponible las 24 horas del día, 7 días a la semana. Su
utilización a través de redes electrónicas no tiene restricción de horario, ni de
fines de semana u horas nocturnas, ni aún para operaciones entre sitios en diferentes
países.
- Agilidad
en operaciones. El manejo interno (en bancos o similares) de la información asociada con
el flujo de dinero ocurre de una forma más natural, pues la representación física
(electrónica) del dinero es de la misma naturaleza que la información manejada por los
sistemas: bits. Se puede hacer uso directo de los datos, agilizando los procesos internos
y los relacionados directamente con servicios al cliente.
- Facilidad
de recuperación. El seguimiento y auditoría sobre las operaciones es más eficiente:
controles y documentación se hacen -también - electrónicamente. Las facilidades para
tener copias de respaldo, desautorizar una transacción o controlar el pago efectivo del
dinero electrónicamente, conllevan toda una revolución frente a los mecanismos actuales.
Imagine usted, que si pierde su dinero electrónico (ej. olvidó su clave secreta), pueda
enviar a su banco electrónico la desautorización al pago efectivo de ese dinero
(cancelación), e incluso, solicitar una copia del mismo pues en realidad no lo ha gastado
y el banco lo puede corroborar.
- Economía
en producción a escala. Aunque las primeras implantaciones de esquemas de dinero
electrónico pueden requerir fuertes inversiones, el costo marginal de producción del
equivalente a los billetes es cada vez menor. Una vez la infraestructura está montada, el
esquema es menos costoso que la producción de papel moneda, o cheques.
- Privacidad.
El uso y disponibilidad del dinero es menos evidente externamente. Ello crea un nivel de
seguridad no existente, al menos con respecto al efectivo que se maneja tradicionalmente.
- Acelera
globalización. La tan pronosticada "aldea global" recibe un paso más para su
formación. Hoy es posible hacer compras en centros comerciales de Estados Unidos desde
otros países, a través del World Wide Web, desde el PC de la casa.
Desventajas.
- Carencia
de estructuras de control. Los procesos y operaciones alrededor de dinero electrónico son
más nuevos que el concepto mismo; por ello escapan a las estructuras actuales de control
de bancos y entidades operadoras. Sin embargo, como se ha dicho anteriormente, el hecho de
operar digitalmente favorece la rápida integración de esos controles de operación.
- No hay
regulación. Si los procesos de operación interna apenas se están creando, la
regulación del sistema externo (equivalente a las reglas de operación y reporte que
establece la Superbancaria) ni siquiera se considera. El alcance e impacto que puede tener
el dinero electrónico sobre los sistemas monetarios no se conoce totalmente; los
problemas derivados del traspaso de fronteras sin regulación son discutidos bajo
contextos académicos y de investigación, pero no se enfrentan de manera práctica aún.
- Nuevos
problemas de seguridad. Muchos son excesivamente pesimistas ante la posibilidad de
"huecos" de seguridad generados por los nuevos mecanismos. Es claro que por
tener bases diferentes, se requieren elementos de control y seguridad nuevos; pero esto es
diferente a afirmar que sea una debilidad intrínseca del dinero electrónico. La
evolución tecnológica contribuye también al desarrollo de los mecanismos de seguridad y
el estar implementados sobre datos y procesos digitales favorece su implantación.
- Susceptibilidad
a manipulaciones criminales. Este punto es un caso particular del anterior, solo que en
este caso se enfrenta un tipo de criminalidad distinto al tradicional; Algunos problemas
de seguridad actuales son eliminados con los esquemas de dinero electrónico; ocurre
ahora, que se requieren niveles más sofisticados de criminalidad basados en conocimiento
avanzado de la tecnología. Es menos probable encontrar este perfil de criminales, pero
uno solo que sea exitoso, puede causar daños catastróficos que lleven a una pérdida de
confianza en el sistema o en su moneda. Por esta razón, hoy solo vemos aplicaciones de
dinero electrónico en ambientes fáciles de controlar: por su tamaño, por lo cerrado de
la comunidad beneficiada, o por poco riesgo en bajos volúmenes de las transacciones; no
es la tecnología la que impone el límite.
- Proceso
de globalización. De lo dicho, es claro que aunque la globalización del comercio
electrónico es una tendencia soportada en parte por la evolución tecnológica, ella no
se da sin resolver problemas serios y retos grandes de organización y operación; ésta
es la razón por la cual no estamos ya haciendo uso expandido de estos medios. La
eficiencia de una sociedad está ligada a la competitividad de sus estructuras; sin una
adecuada velocidad de adopción de medios tecnológicos el retraso es cada vez mayor
frente a quienes sí lo hacen; es como la diferencia entre una fábrica que produce un
carro en un mes y la que puede hacerlo en cinco días (el retraso aumenta con cada día).
REFLEXIONES
El reemplazo de las
formas de intercambio tradicionales por las de medios electrónicos, nos coloca en un
punto cercano a la Economía Digital que plantean Tapscott y Carlton; sin embargo, cabe
preguntarse si puede ser excesiva la dependencia de lo electrónico. Desde el punto de
vista tecnológico queda el temor sobre la susceptibilidad y debilidad frente a un
colapso, que puede ocurrir voluntaria o involuntariamente (v.g. Wall Street hace unos
años). Estamos preparados para enfrentar grandes desfalcos y/o manipulaciones?
Los
avances de la tecnología son teóricamente del alcance de todos, lo cual en principio es
bueno; pero no necesariamente todos los que disponen de acceso a ella la utilizan
adecuadamente. A ello se debe el temor de implantar sistemas tecnológicamente viables,
pero vulnerables desde una perspectiva socioeconómica; particularmente porque los
sistemas en cuestión tienen como base fundamental la confiabilidad para quienes los usan.
Esto lleva a plantearse que otro tipo de evolución (además de la tecnológica) se
requiere: hablamos de ética? De educación? De legislación? De nuevos sistemas
económicos? De todo a la vez?
Aunque
el acceso a la tecnología es teóricamente universal, en esta afirmación no se incluyen
los elementos de realidad que establecen los poderes socioeconómicos. Se sabe que en la
práctica, la posibilidad de invertir en tecnología es desigual; por ende, la
disponibilidad inicial puede incidir en que se acentúen diferencias: nuevos ciclos
productivos y de pago con diferencias notables (como es lo esperado), pueden acrecentar el
poder de quienes están en posibilidad de aplicarlos, mientras quienes no pueden tengan
que enfrentar una eventual salida del mercado. Imaginen que una gran cadena de
supermercados, en nuestro medio, garantice sostenidamente reducciones de costo de más del
30% frente a sus competidores, simplemente por usar tecnología que los demás no pueden
adquirir.
Extraído de: http://agamenon.uniandes.edu.co/sistemas/
Elaborado por: Lic. Rubén Hernández L.
Agosto 2000
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