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Boletín Informativo |
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Que ventajas ofrece la Banca Electrónica a las Empresas
Las
ventajas que la banca por Internet proporciona a las empresas son inmensas. Ya no es
necesaria la dedicación de una persona a tiempo completo para realizar las labores
bancarias. El propio empresario, con unas horas a la semana - ya sea desde casa o desde la
propia empresa- puede llevar a cabo todas esas gestiones, y sin conocimiento alguno de
informática, pues estos sistemas están diseñados en función a la intuición del
usuario, por lo que la familiaridad con ellos se consigue en poco tiempo. Según un
responsable del Grupo Popular, las ventajas son más que obvias: "La primera es que
le evita desplazamientos para hacer sus operaciones más habituales. La segunda y no menos
importante es que dispone de una gestión más puntual de su tesorería y a cualquier hora
independientemente de donde se encuentre; para empresas y particulares es un ahorro de
personal y de tiempo importante".
La operativa disponible depende, obviamente, de la propia página del banco. Desgraciadamente, todavía hoy, no todos los bancos permiten hacer operaciones a través de Internet, y en muchos en donde sí existe esa posibilidad no hay, sin embargo, transaccionales diferenciados para particulares y para empresas. Así, nos encontramos con algunas webs en donde están habilitadas todas las gestiones que una
empresa necesita en su quehacer bancario, junto a otras menos completas y pensadas únicamente para los particulares, y por último las que no ofrecen ningún tipo de interactividad. Algo que, simplemente, es cuestión de tiempo.Con
estas salvedades, las posibilidades que ofrecen los transaccionales por Internet más
avanzados van desde la consulta de cuentas, realización de transferencias, inversión en
fondos, depósitos, etc., compra-venta de acciones en tiempo real o consultas on-line del
mercado continuo; hasta otras más estrictamente empresariales, como el pago de impuestos,
domiciliación de efectos, pago a proveedores y a empleados, anticipo de facturas,
solicitud de duplicados de información fiscal, consulta de informes comerciales y
económicos, búsqueda de subvenciones, y una larga lista de informaciones que pueden
obtenerse en el vasto universo de Internet, con un simple movimiento de ratón.
Servicios
comerciales para la empresa
Otra
de las posibilidades que la banca pone a disposición de sus clientes-empresas a través
de Internet es la del comercio electrónico, sobre todo para aquellas que tienen una
específica dedicación a la venta de productos y/o servicios. Y lo hace en una doble
vía: tanto en lo referente a la creación de centros comerciales virtuales en donde
albergar el site de la compañía, como en la implementación de las correspondientes
pasarelas de pago, con las que realizar de forma segura tanto la solicitud del producto
por el consumidor como el abono de la factura. Realidades como "Escaparate" de
Banesto, "De Compras BBV", "Superplaza Santander", o "Club
Km0" de Bankinter, son ejemplo de mercados virtuales de entidades bancarias. Por el
momento, no existe una uniformidad a la hora de realizar el pago de los productos en cada
una de las tiendas y de los centros comerciales, yendo desde la transferencia de la cuenta
del cliente a la del proveedor, al pago con tarjeta de crédito, o incluso el
contrareembolso.
Las
ventajas que la empresa puede obtener con el comercio electrónico son inmensas. Según
Carpintier: "Esto supone convertirse de un día para otro en una multinacional, capaz
de hacer negocios en 200 países del mundo. Aunque ésto sucede raras veces, debido a una
falta de comprensión del entorno y poca motivación interna. Quieren hacer demasiado sin
entender lo que necesitan en logística de soporte y gestión, y si por casualidad tienen
éxito, no tienen forma de hacerle frente con las inversiones necesarias y los recursos
humanos imprescindibles. Por todo ello, -continúa el presidente de CommerceNet Español-
las empresas españolas apenas superan el primer paso: una presencia testimonial en
Internet sin oferta especial para el cliente en Internet..."
Con
estas perspectivas, y como algunos ya han adelantado, casi todas las gestiones de una
empresa serán en breve habituales - cuando no obligatorias- a través de Internet, e
incluso aquella empresa que no esté presente en este universo, sencillamente no
existirá. Empezar a situarse y utilizar todos los sistemas tratados anteriormente es, sin
duda, la mejor manera de no perder este tren virtual.
Del
Home Banking a la gestión via Internet
El
surgimiento de los servicios de banca a distancia, personalizados en sus primeros inicios
en la banca telefónica, cambió radicalmente el tipo de contacto entre cliente y banco,
tradicionalmente basado en la inevitable presencia física del cliente en la sucursal. En
el caso de las empresas, por ejemplo, el tiempo o el dinero dedicado a este tipo de
gestiones se reduce considerablemente, gracias a la aparición de este tipo de sistemas,
con lo que ello supone en cuestiones de ahorro.
En
esa misma línea, los servicios de banca electrónica a distancia dan un paso más,
acercando de tal manera el banco al cliente, que pronto se empezó a hablar de Home
Banking o Banca en Casa. Los primeros servicios que la banca empezó a implementar en
estos entornos electrónicos estuvieron basados en el ámbito windows. Básicamente, es
necesaria la instalación de un software en un PC de la empresa, mediante el cual -y con
un coste determinado- se permite al usuario conectar con el ordenador central del banco en
tiempo real, y realizar de forma rápida consultas y operaciones con sus cuentas. El
avance que, con respecto a las anteriores mejoras, suponía este canal era incalculable:
una sucursal bancaria instalada en una habitación de la empresa-cliente, abierta las 24
horas del día, y en donde el responsable designado podía realizar casi todas las
operaciones necesarias con absoluta seguridad.
Pasadas
escenas que -en la actividad diaria de una empresa- nos mostraban al responsable
administrativo en un ir y venir a la sucursal, a la gestoría, o a la administración de
Hacienda para cualquier mínima gestión, habían pasado ya a la historia.
Como
superación de lo anterior, el nacimiento y la extensión en el uso de Internet como red
de redes, pronto fue visto por la banca como un lugar ideal en donde dar a conocer sus
productos, y un perfecto canal por donde realizar las correspondientes transacciones. En
la actualidad, casi todas las grandes entidades ofrecen la posibilidad de conectarse a los
servicios del banco a través de este canal. Algo que, normalmente, se sigue ofreciendo
junto a los servicios de banca electrónica en entorno windows (más utilizados por las
empresas), pero que en breve se vaticina que lo sustituyan, dada su mayor operatividad y
facilidad de uso.
Las
ventajas primordiales que la banca por Internet tiene con respecto a la otra versión
telemática son básicamente dos: la gratuidad de sus servicios (aunque no siempre) y,
sobre todo, su ubicuidad. Con la banca electrónica, el usuario está obligado a realizar
sus transacciones desde aquel puesto en donde se ha instalado el software del que antes
hablábamos, un servicio para cuya instalación son necesarios algunos conocimientos
informáticos o bien la presencia de un técnico, y que suele llevar aparejada una
determinada cuota periódica. El adelanto que supone la banca por Internet se sitúa
-amén de otras mejoras- en que ambos requisitos dejan de estar presentes. A partir de
ahora, el cliente sólo necesita un ordenador -cualquiera que sea- con una conexión a la
Red (módem, navegador y teléfono). Y en breve ni eso.
Nuevos
sistemas como el de la WebTV -ya habilitados perfectamente para la navegación aunque
todavía en pruebas para las transacciones económicas, y cuyos ejemplos más novedosos
los podemos encontrar en BBV y Argentaria- permitirán en un futuro muy cercano la
conexión a las cuentas bancarias y la operación con ellas con idéntica seguridad.
Resumiendo,
hoy por hoy, a través de Internet, un usuario puede conectarse a sus cuentas desde
cualquier parte del mundo, y con cualquier PC. Para ello sólo es necesario acudir a la
página del banco y entrar en su transaccional, utilizando la contraseña y el password
secretos que tiene como cliente y que le identifican como tal. Y todo ello -gracias a los
sistemas de encriptación sobre los datos que viajan por la Red- con total seguridad.
Precisamente la seguridad en la Red y sus transacciones es una de las cuestiones que más
preocupan a los usuarios.
Según
Julio Font, responsable de banca por Internet en el Grupo Popular, dicha preocupación
irá pasando "a medida que su utilización se introduzca en el mercado. Como ejemplo
conocido -añade- pongamos a la persona que es usuaria de tarjetas de débito y crédito.
En sus inicios creaba inseguridad disponer dinero en los cajeros, posteriormente la
necesidad creada ha conseguido olvidarse de ella".
Extraído de: http://www.marketingycomercio.com/
Elaborado por: Lic. Rubén Hernández L.
Mayo 2000