Boletín Informativo

Internet2

Un factor de gran importancia en el desarrollo y éxito de Internet fue la participación conjunta de las universidades, el gobierno y las empresas de cómputo. Hoy, esos tres protagonistas están nuevamente juntos en un proyecto espectacular del que escucharemos hablar constantemente y que lleva, a la manera de algunos filmes hollywoodenses, el nombre de Internet2, o simplemente I2.

Podría decirse que de manera formal el proyecto inicia cuando, en octubre de 1996, se reúnen en Chicago 34 universidades estadounidenses para ponerse de acuerdo en las acciones necesarias para "facilitar y coordinar el desarrollo, despliegue, operación y transferencia tecnológica de aplicaciones avanzadas con base en la red y en los servicios de red, para promover el liderazgo de los Estados Unidos en la investigación y la educación superior y acelerar la disponibilidad de nuevos servicios y aplicaciones en Internet".

En realidad lo que denota el proyecto no es la voluntad de las primeras treinta y cuatro universidades -a las que hoy se han sumado más de setenta para rebasar la centena- sino la necesidad de contar con una red de cómputo que permita llevar a cabo proyectos avanzados como el uso extendido de la educación a distancia, el mejor aprovechamiento de los Laboratorios Nacionales de los Estados Unidos, la telemedicina y el manejo de grandes bases de datos, típicas del trabajo de astrónomos y geofísicos.

Estas mismas necesidades, han dado origen a otros proyectos en los Estados Unidos que corren en paralelo y refuerzan los trabajos de Internet2. En particular el proyecto vBNS de la Fundación Nacional Para la Ciencia (NSF), que consiste en montar una red nacional IP de cien puntos, ligados punto a punto con enlaces OC-3/OC-12 (velocidades de 622 Megabit/segundo). Otro esfuerzo, en la misma dirección, es el programa Internet Nueva Generación (NGI), iniciativa de la Casa Blanca para apoyar, en palabras del presidente Clinton, "una segunda generación de Internet que permita a nuestras universidades líderes y laboratorios nacionales comunicarse con velocidades 1000 veces mayores que las actuales".

Además de las universidades y el gobierno, están participando en el proyecto organizaciones de cómputo como: Advanced Network & Services, Cisco Systems, Fore Systems, IBM, MCI, Sprint, SUN Microsystems y el Centro Nacional para las Aplicaciones de Supercómputo (NCSC), entre otras. Las universidades participantes han comprometido un apoyo de 50 millones de dólares anuales y los socios corporativos darán entre 10 y 20 millones al año en apoyo técnico al proyecto. La construcción de Internet2 se sustenta en seis principios básicos surgidos del trabajo del grupo de ingeniería, los fundamentos son los siguientes:

  • Comprar en vez de construir. Cuando sea posible es mejor utilizar la tecnología existente.

  • Abrir en vez de cerrar. Descansar en estándares y protocolos abiertos.

  • Redundancia en vez de confianza. Evitar una dependencia de largo plazo en proveedores únicos.

  • Lo básico en vez de lo complejo.

  • Producir (principalmente) en vez de experimentar (eventualmente). El propósito principal es proporcionar apoyo para el desarrollo de aplicaciones avanzados, no montar un laboratorio de redes.

  • Dar servicio a usuarios finales en lugar de ofrecerlo entre proveedores comerciales.

    Estos principios se ven traducidos en el uso de algunos protocolos ya existentes como IPv6 y RSVP, un protocolo para la calidad del servicio, definido recientemente por el IETF. Un concepto importante en el desarrollo de Internet2 es el de Gigapop (Punto de presencia con capacidad de Gigabits), que es el punto de interconexión en donde los participantes de Internet2 podrán intercambiar servicios avanzados de tráfico. Cada universidad participante (Internet es un proyecto para interconectar a las instituciones académicas) deberá instalar un circuito de alta velocidad hacia el Gigapop de su elección. Los Gigapops, a su vez, están enlazados entre ellos.

    En este momento, puede decirse que existen ya algunos prototipos de lo que serían los Gigapops, por ejemplo, la Red de Investigación y Educación del área metropolitana de Chicago y sus análogas en Carolina del Norte y California. Así, el proyecto de Internet2, iniciado en octubre del año 1996, va cobrando forma mediante la incorporación de desarrollos tecnológicos y aplicaciones que aprovechan la experiencia de los pasados diez años, para crear una nueva red de instituciones académicas que permita llevar a cabo programas tan ambiciosos que incluyen, además de los ya mencionados de teleconferencias, telemedicina y manejo de imágenes, a otros como: Laboratorios virtuales (ambientes distribuidos y heterogéneos que permiten a un grupo de investigadores diseminados en todo el mundo llevar a cabo un conjunto de proyectos). Bibliotecas digitales de videos y audios, como las de la Universidad de Carnegie-Mellon. Sistemas distribuidos de software educativo con imágenes y sonido.

    No podría concluir esta rápida revisión sobre el futuro inmediato de Internet sin mencionar que la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de su Dirección General de Servicios de Cómputo Académico (DGSCA), sigue con mucha atención estos desarrollos para estar preparada y ofrecer a nuestros investigadores, en el momento oportuno, las ventajas de este asombroso mundo de la red mundial de computadoras, ahora en su versión dos.

    Ing. Juan Montaño Flores
    Octubre de 1997
    Tomado de:
    Revista RED



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